Catástrofes naturales: disminuyeron las pérdidas aseguradas en el primer semestre del año

De acuerdo a estudios de Munich Re y Aon Benfield, replicados por BDS, tanto las catástrofes naturales como las pérdidas económicas y aseguradas producto de estos fenómenos cayeron en el primer semestre de 2017.

Según adelantó NatCatService de Munich Re, se registraron un total de seis tormentas severas a gran escala, cada una de ellas causando miles de millones de dólares en pérdidas. Aun así, las pérdidas cubiertas por la industria aseguradora entre enero y junio de 2017 fueron inferiores tanto a las del primer semestre de 2016 como a la media de la última década.

Las pérdidas económicas totales sumaron en estos seis primeros meses 41 mil millones de dólares. Según recordó la reaseguradora, la cifra correspondiente a los primeros seis meses de 2016 fue de 111 mil millones de dólares, mientras que el promedio de los últimos diez años se ubicó en 102 mil millones. En tanto, las pérdidas aseguradas totalizaron 19 mil millones de dólares, cuando el año anterior habían sido 32 mil millones y el promedio de diez años se encuentra en 29 mil millones.

No obstante, la proporción de pérdidas aseguradas respecto al total del coste económico -algo menos de la mitad- fue más alta de lo normal. Desde Munich Re explicaron que esto se debe a las grandes pérdidas de tormentas en Estados Unidos, donde hay una alta densidad de seguros contratados. El año anterior, y en el promedio de los diez años, se registró un ratio de más de dos tercios de las pérdidas no aseguradas.

Los eventos catastróficos con pérdidas totales más altas fueron las inundaciones de Perú en febrero y marzo, con una cifra de 3.100 millones de dólares, de los cuales 380 millones de dólares estaban asegurados. El evento más costoso para los aseguradores fue una poderosa tormenta eléctrica en Estados Unidos a principios de mayo, con pérdidas aseguradas por 1.800 millones y pérdidas económicas totales por 2.200 millones.

En la misma línea, un informe de Impact Forecasting de Aon Benfield indica que las pérdidas económicas mundiales por desastres naturales para el primer semestre del año se estimaron en unos 53 mil millones de dólares, un 56% menos que en el promedio de los últimos diez años, cuando se situaron en 122 mil millones, y un 39% inferior al promedio de los últimos 17 años (87 mil millones). Mientras tanto, las pérdidas aseguradas se situarían en 22 mil millones de dólares, un 35% menos que la media de la década (34 mil millones) y un 12% inferior también al promedio de los 17 años de este siglo (25 mil millones).

Las tormentas convectivas ocurridas en Estados Unidos fueron el tipo de desastre más costoso en términos económicos (cerca de 26 mil millones de dólares), englobando el 48% del total de daños. Este tipo de siniestro causó también la mayoría de pérdidas aseguradas (17 mil millones de dólares), representando el 78% de la siniestralidad asumida por el sector.

Steve Bowen, director Impact Forecasting y meteorólogo, puso de relieve que “el impacto financiero de los eventos catastróficos naturales durante los primeros seis meses de este año puede no ser histórico, pero fue suficiente para generar desafíos para los gobiernos y para la industria de los seguros en todo el mundo. Esto se ve especialmente en Estados Unidos, donde el sector se enfrentó al semestre más costoso por daños causados por el clima severo y el granizo”.

Otras catástrofes, como el ciclón Debbie en Australia, las inundaciones en China y Perú, los incendios forestales en Sudáfrica, y una serie de tormentas de viento en Europa, condujeron a un notable coste de daños económicos, concluyó el informe de Aon Benfield.

Fuente: Onda Seguro

Photo By NOAA Photo Library via StockPholio.net

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