¿Por qué están estos riesgos emergentes bajo nuestra lupa?

Las denuncias por acoso sexual

Los incidentes de acoso sexual en el mundo del espectáculo, en canales de noticias y en la política que han aparecido últimamente en la prensa, así como la campaña #MeToo de las redes sociales, han hecho que la gente esté ahora más sensibilizada con respecto a este tema.

En general, la cobertura de seguro para casos de entornos de trabajo hostiles, acoso y acoso sexual puede buscarse a través de la Responsabilidad por Prácticas Indebidas de Empleo. Y si bien no se trata de un tema especialmente nuevo, se prevé que pueda haber un aumento de estas denuncias, ya que la reciente atención de la prensa y los medios permitirá que más gente se anime a salir a la luz pública.

También es probable que haya más empresas que den prioridad a la suscripción de este tipo de cobertura, si aún no disponen de ella.

Más allá de la Responsabilidad por Prácticas Indebidas de Empleo, las denuncias por acoso sexual —especialmente las que se producen en un nivel ejecutivo— pueden afectar también al área de directivos y administradores de una de las dos maneras siguientes:

  • Se presenta una demanda de directivos y administradores directamente contra un directivo, y no existe ninguna exclusión por acoso sexual.

  • Si se detecta que un directivo ha obrado con negligencia o que la dirección ha sido presuntamente cómplice de encubrimiento de cualquier tipo de acoso sexual. Si se produce una caída del precio de las acciones, las pérdidas resultantes podrían provocar una demanda derivada de los accionistas o una demanda colectiva por valores.

A nivel global se han producido diversas demandas contra directivos y administradores por no haber evitado un entorno laboral hostil. Este es un aspecto al que habrá que seguir prestando atención. 
En el caso de la responsabilidad civil, las denuncias por acoso sexual suelen excluirse de los formularios de responsabilidad civil general. Esta cobertura en las pólizas de Responsabilidad por Prácticas Indebidas de Empleo puede añadirse a través de suplementos.

El glifosato

El glifosato es el principal compuesto químico del herbicida que más se utiliza en el mundo: en la agricultura, en la silvicultura y en aplicaciones urbanas y domésticas. En los EE. UU., los fabricantes de glifosato se enfrentan a numerosas demandas judiciales presentadas por agricultores y otras personas que los acusan de no proporcionar advertencias adecuadas acerca de los peligros que conlleva, entre ellos, provocar problemas físicos graves e, incluso, cáncer.

En diciembre de 2017, la Agencia de Protección Medioambiental de los Estados Unidos (EPA) publicó su evaluación del riesgo para la salud humana, que concluía que el glifosato «no es probable que sea cancerígeno para los seres humanos».

Del mismo modo, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) sostuvo en 2015 que esta sustancia no «(…) representaría una amenaza cancerígena para los humanos». Además, los Estados miembros de la UE votaron en noviembre de 2017 a favor de renovar su autorización para el uso del glifosato en la región durante los próximos cinco años.

En 2015, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, adscrita a la Organización Mundial de la Salud (OMS), publicó un informe que concluía que el glifosato era «un probable carcinógeno», al contrario que los estudios de otros organismos que habían evaluado este producto químico.

Estos hechos son relevantes, puesto que muestran que hay una fuerte división entre los fabricantes de productos químicos, los reguladores y los grupos medioambientales acerca de los efectos del glifosato sobre la salud.

El enjuiciamiento continúa y persiste la incertidumbre acerca de si el análisis y la postura de la EPA afectarán a las denuncias por daños corporales presentadas en los EE. UU. contra los fabricantes de glifosato.

Marihuana: actualidad legislativa en los EE. UU.

El fiscal general de los Estados Unidos revocó hace poco la política permisiva del anterior Gobierno federal respecto a los estados del país que legalizan la marihuana. Por lo tanto, los fiscales federales de cada estado de los EE. UU. podrían optar ahora por ejercer derechos de prioridad sobre las leyes de los estados en materia de marihuana, contando para ello con el apoyo del fiscal general.

Es probable que se produzcan disputas judiciales entre el Gobierno Federal y varios estados en los que hay un fuerte apoyo a la legalización de la marihuana.

El futuro de la Enmienda Rohrabacher-Bluemenauer —que prohíbe al Departamento de Justicia gastar fondos para inmiscuirse en las leyes de los estados que regulan el uso médico de la marihuana— también sigue siendo incierto. La Enmienda Rohrabacher-Bluemenauer es de carácter temporal y debe ser aprobada cada ejercicio fiscal.

Estas dos cuestiones pueden afectar a las inclinaciones del sector por asegurar negocios relacionados con la marihuana en los EE. UU. a corto plazo, al menos hasta que quede clara cuál es la postura federal-estatal acerca de su legalidad. Los mercados de fuera de los EE. UU. también estarán pendientes del resultado de la postura estadounidense, ya que puede afectar a las colocaciones globales.

Los compuestos perfluorados (PFC)

Recientemente ha empezado el juicio de una demanda por contaminación de PFC contra un importante fabricante de productos químicos, en un proceso iniciado hace ya tiempo. En la demanda, el estado de Minnesota, EE. UU., alegó que el fabricante provocó deliberadamente la contaminación de aguas subterráneas a través de su producción continuada de PFC, con los consiguientes daños y riesgos significativos para la salud humana. La demanda se presentó en 2010, lo que demuestra hasta qué punto el aspecto de la contaminación por PFC sigue siendo importante en los distintos estados.

Los PFC son productos químicos artificiales de uso generalizado en la industria y los productos de consumo, sobre todo en los fabricados para repeler el agua o para resistir al aceite y las manchas. Los PFC no están muy regulados, aunque la EPA estadounidense ha tomado algunas medidas para concienciar acerca de este contaminante y controlar la exposición a él.

Nuestro grupo interno de Consultoría de Riesgos Ambientales considera que, si bien ha surgido el riesgo asociado a esta clase de compuestos (es decir, los riesgos potenciales de contaminación por PFC se conocen desde hace muchos años), la normativa y las demandas seguirán creciendo.

Además de la exposición en lugares específicos en los que hay contaminación, existe la posibilidad de exposición por responsabilidad civil de productos contra fabricantes de PFC.

Fuente: XL CATLIN

Photo by Olloweb Solutions on Unsplash

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