El futuro del seguro: Nuevos ecosistemas digitales

En la actualidad están surgiendo diferentes ecosistemas como alternativas relevante y atractiva para los aseguradores. El desafío para las aseguradoras es crear modelos de negocio innovadores que pongan su marca a la vanguardia del ecosistema digital.

Según un informe elaborado por Vecdis, es importante que las empresas del sector asegurador combinen sus habilidades con las de plataformas externas a través de alianzas estratégicas para poder mejorar la experiencia de sus clientes.

Oportunidades en el ámbito de la movilidad

Gracias a los smartphones, los automóviles y los conductores cuentan con sensores que monitorizan el comportamiento de conducción y el uso del vehículo. El aumento de aplicaciones que contribuyen a la comodidad del cliente y a la seguridad activa y pasiva, crea un ecosistema completamente nuevo alrededor del automóvil conectado. Una mirada al ecosistema muestra que hay cuatro participantes naturales interesados: los fabricantes de equipos originales (OEM), los jugadores de alta tecnología, los proveedores de telecomunicaciones y, por supuesto, las aseguradoras.

Vecdis destaca que las aseguradoras pueden desempeñar múltiples funciones en este ecosistema, que ofrece una gama de oportunidades para expandirse a áreas como: la compra de vehículos y la gestión de mantenimiento, uso compartido de vehículos, gestión del tráfico, conectividad de vehículos y estacionamiento.

En la actualidad, las empresas de seguros, ya tienen una base sólida en la movilidad gracias a su actual cartera de clientes, poder de distribución y stock de datos personales de las pólizas de seguros de automóviles. No obstante, para posicionarse como verdaderos actores del ecosistema y para defenderse de las otras partes interesadas, necesitan desarrollar capacidades en varias áreas, incluidos sensores móviles, herramientas analíticas e interfaces de clientes.

“Las aseguradoras tienen que pasar de la gestión de riesgos a la prevención de los mismos y a entender la telemática como una forma de desarrollar relaciones significativas con los clientes”

Los proveedores de servicios compartidos como Uber, muestran a las aseguradoras la necesidad de pasar de la gestión de riesgos a la prevención de los mismos y a entender la telemática como una forma de desarrollar relaciones significativas con los clientes.

A medida que se empiecen a utilizar los vehículos autónomos, las aseguradoras podrían cambiar la cobertura de líneas personales a líneas comerciales. Además, una relación más sólida con empresas fabricantes de equipos originales y de alta tecnología podría permitir a las aseguradoras modificar su forma de encarar el riesgo en los productos ofertados.

Los nuevos “hogares conectados”

La adopción masiva de los altavoces inteligentes de Google y Amazon ha abierto la puerta a que los usuarios tengan un posible punto de acceso único a sus hogares conectados. Esto ha ocasionado que muchas aseguradoras, ante las opciones que se abren, pongan en marcha modelos de cooperación con los participantes en este ecosistema. Vecdis indica en su informe que los principales players de este ecosistema son: los constructores de viviendas, los fabricantes de dispositivos conectados y los proveedores servicios básicos necesarios como la luz y el agua.

A través de los datos extraídos de los dispositivos, las aseguradoras pueden valorar posibles riesgos, como (a través de la medición del uso de agua) detectar pequeñas fugas y evitar así pérdidas, tanto para los clientes, como para las propias empresas de seguros en forma de indemnizaciones y reparaciones. También podrán ofrecer productos de hogar personalizados, teniendo en cuenta los riesgos reales que corre cada cliente en su hogar. Actualmente, algunas aseguradoras ya realizan acuerdos con marcas de dispositivos conectados y se los ofrecen a sus clientes de manera gratuita para potenciar su uso con el fin de mejorar sus coberturas mediante la gestión de los datos extraídos de los mismos.

La “salud conectada”, otra pieza clave para las aseguradoras

Los participantes más claros de este ecosistema, además de las compañías aseguradoras, son los fabricantes de dispositivos conectados (tanto wearables como dispositivos que se puedan instalar en el hogar), las empresas de telecomunicaciones, y los centros encargados de proporcionar la atención necesaria para que la salud del cliente esté en los niveles necesarios: ya sea un hospital, un centro de fisioterapia o un gimnasio.

Los dispositivos de control médico y los wearables permiten a los clientes realizar un seguimiento de la información de salud, como el peso y el IMC, la frecuencia cardíaca y el pulso, el azúcar en la sangre, la actividad de ejercicio… Las aseguradoras podrían transferir los datos a un médico para que les monitoricen constantemente, ofrecer apoyo para pedir citas médicas, agilizar el tratamiento u organizar el transporte a un centro hospitalario. Según el análisis elaborado por Vecdis, las empresas de seguros podrían dar apoyo para el estilo de vida, recomendando planes de comidas saludables, dando consejos, recordando las pautas a sus clientes o, como John Hancock Life Insurance en su programa Vitality, ofrecer ahorros y recompensas a los titulares de pólizas que completen actividades relacionadas con la salud.

Fuente: Community Of Insurance

Photo by Glenn Carstens-Peters on Unsplash

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