Cobertura #99Internacionales

Reino Unido-Mala conducta no financiera

Disminuye la confianza de los empleados del sector de servicios financieros del Reino Unido en la capacidad de sus empresas para detectar incidentes de mala conducta no financiera (NFM – Non-Financial Misconduct). Así lo revela una nueva encuesta publicada por  la empresa de datos de comunicaciones Smarsh, justo antes de que las nuevas y estrictas reglas de la Autoridad de Conducta Financiera (FCA) entren en vigencia en septiembre de este año.

El sondeo, realizado a 2.000 profesionales del sector, muestra que el 77% de los empleados confía en los sistemas de detección de NFM de sus empresas, lo que representa un descenso frente al 81% registrado en 2024.

La brecha entre la intención corporativa y la capacidad real

El informe de Smarsh destaca una contradicción interna en las organizaciones que eleva significativamente su riesgo regulatorio:

  • Por un lado, el 63% de los encuestados afirma que la mala conducta no financiera (que incluye comportamientos como el acoso, la discriminación o el bullying) es tomada más seriamente en su organización ..
  • Por el otro, un 8% de los empleados admite no tener conocimiento de ningún sistema interno para detectar estos casos, una cifra que aumentó desde el 5% reportado en 2024.

Smarsh advierte a este  desfase entre las declaraciones de intenciones de las empresas y sus capacidades operativas reales como creador de un flanco vulnerable ante la regulación británica.

La FCA exige evidencias, no solo políticas

La mala conducta no financiera se ha consolidado como una prioridad de supervisión explícita para la FCA. Las nuevas directivas del regulador dejan claro que las entidades financieras no solo deben diseñar compromisos políticos en papel, sino que están obligadas a demostrar con pruebas capacidades robustas de detección y respuesta.

FUENTE: www.commercialriskonline.com