ILS-Frecuencia de huracanes
Un nuevo estudio científico, coescrito por el Dr. Benjamin Hohermuth, especialista de Schroders Capital, junto a investigadores de la universidad ETH Zurich, MeteoSwiss y la Universidad de Stanford, revela que los modelos catastróficos comerciales (vendor models) utilizados por la mayor parte de los administradores de fondos de ILS contienen limitaciones críticas al ignorar los cambios en la frecuencia de los huracanes provocados por el cambio climático.
El informe indica que, el repunte global en las pérdidas por catástrofes, está fuertemente condicionado por la asiduidad con la que se forman las tormentas y tocan tierra. Para Schroders, capturar de forma independiente este factor climático en evolución es indispensable para tomar decisiones de inversión cualitativamente superiores para sus clientes.
La obsolescencia de las líneas de base históricas
Históricamente, los modelos de catástrofes estándar del mercado han dependido, casi en su totalidad, de observaciones climatológicas del pasado para tarificar los riesgos futuros. Hohermuth explica que, si bien estas herramientas son aún fundamentales, fueron diseñadas bajo la premisa de una línea de base climática relativamente estable.
Los huracanes del Atlántico Norte representan una de las mayores exposiciones financieras a nivel mundial. El incremento sustancial de las pérdidas en las últimas décadas obedece a una combinación de dos factores: el aumento del valor de los activos expuestos en las costas y las cambiantes condiciones climáticas. El reto técnico actual radica en que el cambio climático no solo modifica la severidad (intensidad) de las tormentas, sino también sus trayectorias y la frecuencia con la que tocan tierra (landfall), métricas que los modelos comerciales convencionales, calibrados con datos históricos rezagados, no logran procesar a tiempo.
El modelo propio de Schroders: Priorizar la frecuencia sobre la intensidad
Para solucionar esta ineficiencia técnica, los autores desarrollaron un modelo simplificado pero con fundamentos físicos sólidos, integrado dentro del modelo de peligro interno de la firma (Schroders Capital ILS hazard model). Esta herramienta cruza datos históricos de huracanes con variables climáticas predictivas en tiempo real, permitiendo modificar las frecuencias de los eventos de forma dinámica, sin necesidad de reconstruir, desde cero, toda la infraestructura de modelización catastrófica tradicional.
Una de las conclusiones más disruptivas del estudio radica en que, los cambios en la frecuencia de los huracanes, son más determinantes para las pérdidas financieras que el aumento de su intensidad, un matiz que el mercado suele pasar por alto.
Muchos debates científicos y comerciales en el sector de ILS se centran en la forma en que el calentamiento global hará que las tormentas más fuertes se vuelvan aún más destructivas (intensidad). Sin embargo, la investigación de Schroders demuestra que el incremento neto de pérdidas anuales es impulsado, en mayor medida, por el volumen acumulado de tormentas que logran tocar tierra y no solo por la categoría individual de los vientos.
Para el sector de los activos vinculados a seguros (ILS), esto es una señal de alerta: mientras que el riesgo de intensidad de tormentas es ya ampliamente reconocido y se encuentra incorporado en las primas y estructuras de los contratos, el riesgo de frecuencia suele ser invisible para los modelos estándar, dejando carteras enteras expuestas a una volatilidad imprevista.
Diferentes impactos en la cadena de transferencia de riesgo
El estudio detalla que los cambios modestos en la actividad de los huracanes se traducen en alteraciones significativas en las pérdidas esperadas, afectando de manera dispar a cada eslabón del sector:
- Eventos de pérdidas frecuentes (Capa Baja/Retención): Los incrementos de pérdidas por tormentas más recurrentes pero moderadas pueden corregirse mediante enfoques de remuestreo (resampling). Las aseguradoras primarias suelen absorber este impacto.
- Eventos raros y extremos (Capa Alta/Retrocesión e ILS): El impacto de los megahuracanes es mucho más complejo de capturar y requiere modelos de predicción meteorológica avanzados de última generación, área en la que Schroders trabaja en colaboración continua con la ETH Zurich.
El informe concluye reafirmando la tesis de contar con una «visión propia del riesgo» (own view of risk) como la principal ventaja competitiva en el mercado alternativo. Al depender exclusivamente de los modelos comerciales estándar ofrecidos por terceros, los administradores de fondos corren el riesgo de estructurar y cotizar portafolios basándose en una imagen incompleta y desactualizada de la realidad climática.
FUENTE: www.artemis.bm
