Cobertura #99Internacionales

Venezuela: Pérdidas aseguradas

Las pérdidas para la industria del seguro y del reaseguro, tras los dos devastadores terremotos que sacudieron el noroeste de Venezuela, representan una pequeña porporción frente a los miles de millones de dólares en pérdidas económicas globales que dejará la catástrofe. Así lo ha revelado Aon en su más reciente informe semanal de catástrofes (Weekly Cat Report).

El noroeste del país, específicamente el área al oeste de Caracas, fue impactado por dos sismos sucesivos de falla de desgarre (strike-slip) con magnitudes de 7,5 y 7,2. Este fenómeno es técnicamente conocido como una «secuencia de doblete» (doublet sequence), lo que implica dos temblores de magnitud similar que ocurren en una estrecha proximidad geográfica y temporal, reflejando una compleja interacción de ruptura en el límite oblicuo entre la placa Sudamericana y la placa del Caribe.

Catástrofe histórica y baja penetración del seguro

De acuerdo con el reporte, los temblores, ocurridos el 24 de junio de 2026, se convertirán en los más letales en la historia de Venezuela desde el histórico terremoto de 1812, el cual cobró la vida de unas 26.000 personas.

Las cifras preliminares del desastre ya reportan, al menos 235 víctimas fatales, más de 4.300 heridos y daños masivos en edificaciones e infraestructura crítica. No obstante, las estimaciones del sistema PAGER del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) advierten que la cifra de muertos podría ser exponencialmente mayor, alcanzando potencialmente las decenas de miles de fallecidos, mientras que organizaciones de seguimiento listan entre 11.000 y 46.000 personas desaparecidas.

A pesar de que el impacto económico total se calcula en miles de millones de dólares —golpeando con severidad a una economía nacional ya debilitada—, la respuesta del mercado asegurador será muy limitada. Aon atribuye esta enorme brecha de protección (protection gap) a tres factores estructurales clave en la región:

  1. Una baja penetración del seguro generalizada en la población y el comercio local.
  2. La ausencia de esquemas de seguros obligatorios contra riesgos catastróficos.
  3. La falta de eventos de escala y de magnitud similares en la memoria colectiva reciente, lo que relaja las políticas de prevención financiera.

Contexto sísmico de la región

La zona afectada alberga un amplio sistema de fallas de desgarre que incluye los sistemas de Boconó, Oca-Ancón y Bucaramanga-Santa Marta, complejos geológicos que han generado grandes sismos en el pasado. Si bien el norte de Venezuela cuenta con un historial de terremotos destructivos, la región específica dentro de un radio de 250 kilómetros de los recientes epicentros, solo había registrado siete terremotos de magnitud 6,0 o superior en el último siglo, lo que explica la falta de preparación ante un doblete de magnitudes superiores a 7,0.

Las evaluaciones de daños sobre el terreno continúan, con una estimación  de pérdidas en evolución. Asimismo, la incertidumbre para el sector reasegurador internacional es elevada, dadas las dificultades de cuantificación en el entorno actual.

FUENTE:  www.reinsurancene.ws