Reaseguro frente al estrés climático
Un reciente análisis de S&P Global Ratings, que sometió a aseguradoras y reaseguradoras globales a pruebas de estrés frente a un evento catastrófico extremo con un período de retorno de 1 en 250 años, destaca la solidez del sector mantiene, dados sus altos niveles de capitalización y, fundamentalmente, el uso estratégico del reaseguro y de la retrocesión.
El contexto del mercado: Una nueva realidad climática
S&P destaca a las pérdidas aseguradas globales superando los $100 mil millones de dólares en 2025 por sexto año consecutivo (con antecedentes como los $60 mil millones del Huracán Ian en 2022 o los $40 mil millones por los incendios de California). La industria se adapta a una realidad donde el clima extremo ya es norma, obligando a reevaluar constantemente la exposición al riesgo.
Los resultados clave de la prueba de estrés (Escenario 1 en 250 años)
- Calificaciones crediticias estables: La calidad crediticia de la mayor parte de las firmas calificadas se mantendría firme, incluso ante un desastre severo. S&P afirma que sus notas actuales incorporan adecuadamente el riesgo de catástrofes naturales.
- Mitigación drástica del riesgo: Colectivamente, las 50 aseguradoras más grandes del mundo (por exposición bruta) enfrentarían unos $430 mil millones de dólares en exposición bruta ante un evento de gran escala. Sin embargo, gracias a los contratos de reaseguro y a la retrocesión, la exposición neta promedio se reduce del 34% al 15% de su capital (quedando en unos $225 mil millones netos).
- Excedente de capital preservado: En promedio, este grupo de 50 aseguradoras retendría un 18% de superávit de capital tras este tipo de evento. El riesgo catastrófico representaría cerca del 70% del superávit restante.
- Absorción por ganancias: Las pérdidas esperadas por un evento 1 en 250 años, representarían una proporción relativamente pequeña del capital total, pudiendo ser absorbidas a través de las ganancias corrientes del ejercicio.
Grandes vs. Chicos: Comportamiento ante el reaseguro
El informe observa una dinámica de escala: los grupos aseguradores más grandes suelen estar diversificados, por lo que cuentan con una menor exposición a riesgos concentrados y con una menor dependencia del reaseguro. Por el contrario, para las compañías más chicas, el reaseguro es una herramienta crítica y extensamente utilizada para no comprometer su solvencia.
Si bien la frecuencia y la magnitud de las pérdidas climáticas aumentan, el sector asegurador global cuenta con la capacidad de resistencia ante una multiplicidad de escenarios severos. Esta resiliencia no es casualidad; es sostenida por las sólidas reservas de capital, por la gestión de riesgos disciplinada y por las coberturas de reaseguro integrales.
FUENTE: www.artemis.bm
